8 mar. 2013

Mujeres

Como la cebra de la imagen, que ve tendidas sus rayas al sol, hoy es un día para reciclarnos. También para recordar. Recordar que estamos bien, que somos fuertes, que tenemos derechos y libertades, que nos merecemos querer y ser queridas, que nos merecemos respetar y ser respetadas, que tenemos dignidad.

Y porque leemos somos todavía más fuertes, incluso peligrosas, como en los libros de Stefan Bollmann. Aunque a veces se nos olvida. Y creemos que somos poca cosa, que era culpa nuestra, que es normal que grite y se enfade, que de verdad se siente mal después de humillarnos, que es cierto que somos unas torpes, que hay que aguantar porque nos necesita, que es normal sentirse miserable.

Hoy se celebra el Día Internacional de la Mujer, este año centrado en la violencia machista. Una violencia que lo rodea todo, que se cuela entre los huecos y se esconde en las casas. Una violencia enferma que extiende sus tentáculos con suavidad; para que no se la note, para que no se la escuche. Una violencia que se mueve con cierta gracia, de esa que da miedo porque sabes que no tiene límite.

Pero somos fuertes, muchísimo más de lo que podríamos pensar; y somos dueñas de nosotras. Y no somos perfectas. Y podemos equivocarnos. Pero podemos reaccionar a tiempo y salir de ahí.

Mujeres, quereos: ese es el primer paso. Feliz Día. Y a vosotros también, hombres buenos.

Las mujeres, que leen... | Las mujeres que escriben...
Esta foto ha salido de aquí. La saqué en verano, en uno de mis paseos a la biblioteca.

13 comentarios :

  1. Que entrada más bonita Alba, y coincido contigo: somos más peligrosas si leemos y escribimos. Que se prepare el mundo.

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  2. Recordaba la foto (y la búsqueda del nombre de la que no es Virginia, jeje), ¡feliz día, compañera!
    Preciosa entrada :)

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  3. Feliz Día!!! que gran verdad!! Mundo tiembla!! que las mujeres estamos aquí!!! jejeje

    BESOTES

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  4. Muy buena entrada :D
    Feliz día!

    Saludos ^^)

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  5. Buenísima la entrada. Feliz día ;)

    Besos

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  6. Se me han puesto los pelos de punta!!
    Aun nos queda mucho por recorrer pero seguimos en pie!
    Feliz día!!;)

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  7. que bonita entrada ;) feliz dia

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  8. La mujer, en este mundo y desde hace siglos, se ha visto reducida a la condición de propiedad, objeto subordinado, fábrica y máquina, pero siempre ajena a la plenitud de una vida libre, responsable e igual a la vida desarrollada por el hombre. Esto ha sido así y se ha asentado de tal manera que la mujer ha llegado a asumir su papel de esclava subordinada, garante de la pureza de sangre representada por el valor que el hombre le ha dado al sexo, hasta el extremo de que cuando se ha producido la violación o la explotación por parte del hombre, ella se ha sentido culpable de...¿de qué puede ser culpable una víctima?
    La humanidad avanza hacia el interior del siglo XXI a la pata coja, se deja atrás a una de sus mitades y nadie parece darse cuenta. Convivimos con estereotipos y costumbres esclavistas, sádicas, terribles, inhumanas y crueles hasta extremos enfermizos y los avances son pocos, lentos y por si eso fuera poco, en lucha contra esas definiciones de "respeto cultural" que deberían dar vergüenza. Alegar ese tipo de respeto a la tradición, las costumbres y la religión cuando se enjuician acciones como la ablación, los matrimonios de niñas o la cosificación de la mujer debería hacer que se nos cayera la cara de vergüenza y que nos echaran a todos a los perros, pero hoy, para terminar esta primera entrada, me gustaría dedicar mi solidaridad, cariño y apoyo a las víctimas de la violación en el seno de la propia familia.
    El horror que han debido sentir las niñas violadas por sus propios padres es de tal magnitud, tan impensable para aquellos que no lo hemos vivido ni podemos entender, que debería considerarse un delito nunca prescrito y con la mayor de las penas imaginables, así que a todas aquellas que vieron su niñez oscurecida por esa pesadilla, mi cariño y un consejo: gritarlo, gritarlo muy fuerte, señalar a esos monstruos sin sentir piedad ninguna y luchar para que sobre ellos caiga todo el rechazo social que se merecen si es que la justicia de hoy no puede castigarles. Y jamás, repito jamás, dejéis que la sombra de la culpabilidad os roce el alma: sois víctimas inocentes de la depravación de aquellos que en lugar de hacer honor a sus deberes optaron por convertirse en auténticos verdugos de lo que debían proteger.
    El género oscuro debe salir a la luz y hacerse oír para dejar de ser el gran olvidado de nuestra historia como especie.

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    1. Así te oiga el mundo, Juan Manuel. Gracias.

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