19 jul. 2012

Esta noche tengo que escribir algo bueno

Bueno de verdad. Y estoy temblando, porque no me va a salir. Porque cuando mejor tengo que escribir peor lo hago. Porque cuando tengo que hablar de libros hablo de patinetes, cuando quiero ser sofisticada publico cosas como ésta y cuando tengo que estar súper súper atenta (súper) me duermo.

Mi misión esta noche es no escribir una patata. Aunque, claro, me he pegado mi vida bloguera hablando de nesquiks, tofus y limones, así que esta misión es tan imposible como la de Ethan Hunt. No sé escribir si no es recurriendo a la comida (he llegado a hablar de puré de hilos...). De hecho vivo para desayunar, tengo amplia experiencia en pegar la nariz a los escaparates de las pastelerías, me hubiera gustado llamarme Violeta (las violetas se comen) y no puedo resistirme a los libros que se titulan con nombres de frutas.

Pero no estoy llegando a ninguna parte. Y eso que he hecho trampa: me he tirado horas en la biblioteca de La Tienda de las Horas revisando todos los viejos archivos. Por si me inspiraban, y eso... Porque recuerdo que antes tenía gran facilidad para hablar mucho y no decir nada; y para colmo era simpática. También he echado mano de ÉL, siempre tan servicial, amable, sabio y bondadoso. Quería que me recordase cómo ser buena, y que me aconsejase cómo escribir algo bonito y genial. ¿Pero sabéis qué? Que después de tantos esfuerzos me ha pasado como al final de un libro: he tenido LA revelación. Como cuando el malo se da cuenta de que puede ser mejor persona, el héroe da con la clave para salvar al mundo o el chico malo decide abrir su corazón y se le cae al suelo. Me he dado cuenta de que eso bueno y genial que tenía que escribir no lo podía hacer inspirándome en viejos textos. Porque yo antes era una petarda. Una petarda de las grandes. Era monísima, majísima, agradabilísima, dulcísima y serenísima. De verdad que no podía ser más petarda... Claro que así es la vida: creces, cueces y te enriqueces. Y de paso te salen canas (o entradas, en su defecto).
(Creo que dejo la misión a medias.) Muy buenas noches.

6 comentarios :

  1. Alba es un nombre muy bonito, y desde el punto de vista literario, seguro que habrá quien ha intentado comer algún alba inolvidable.

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    1. ¿A qué sabrá? Abrazos enormes, Camaleona.

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  2. Ser simpático y escribir bien: dos líneas paralelas que se cruzan y se descruzan con una facilidad pasmosa, pero sabes que nunca vas a poder dejar de lado ninguna de las dos :) Simplemente escribe lo que quieras, que para eso esta es tu casa digital con escrituras incluidas, xD.

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    1. Las mías se cruzan y descruzan, y a veces tardan en encontrarse, no te creas :P. Besotes, norteño.

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  3. ¡Pues para no salirte lo de escribir algo bueno te ha quedado genial! Me ha encantado el texto, en parte dices mucho pero no dices nada, y en el fondo es eso lo que lo hace bonito.

    ¡Un saludo!

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    1. Ahora tengo que aprender a decir mucho diciendo de verdad mucho :P. ¡Abrazos!

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