1 abr. 2012

Algunos editores de literatura juvenil

Me entra el pánico cuando un editor de literatura juvenil me dice "chica, Alba, no vamos a comparar una novela comercial con una buena novela, ¿estamos locos?, ¡no son lo mismo!" No exagero, y por eso me dan tembleques, me bailan los ojos y se me queda la garganta seca.

Es un problemón que desde el corazón del mundillo ya haya profesionales tan desesperanzados y desviados del buen camino. Así, la consecuencia la tenemos ahí, delante de nuestras narices, en nuestras estanterías, en las librerías y en los catálogos de novedades: las cosas están empezando a hacerse mal. Se empieza a confundir literatura juvenil de masas con mala literatura juvenil, con literatura pobretona, poco profunda y hecha con prisas, con literatura de tópicos inaguantables y personajes de usar y tirar. Esto sí que es estar locos.

¡Claro que una novela tremendamente comercial puede ser tremendamente buena! ¡Encuéntrala, secuéstrala si hace falta! ¡Hazla tuya, hazle el amor apasionadamente dándole besitos en el lomo y la contracubierta! ¡Y luego publícala, mímala hasta que se harte, y logra que los lectores la adoren y la compartan con sus amigos!

Si perdemos la esperanza en que la buena literatura pueda ser literatura para todos, lo habremos perdido todo y estaremos poniéndoselo muy fácil a la literabasura.
#YoTengoEsperanzaEnLaLJ
#Feliz1ºDeAbril

6 comentarios :

  1. Muy buenas!
    Me ha llegado este blog casi de casualidad, por medio de una amiga que sí lo sigue y me ha llamado particularmente la atención.

    Es muy interesante ese apunte que mencionas acerca de la confusión entre literatura de masas y mala literatura porque, basándome en la experiencia que estoy viviendo entre lectores, escritores y demás seres extraños, esa confusión es a menudo más que patente.

    Creo que en esto, como en todo, está abundando mucho una falacia en la que, por una parte, hay quien piensa que lo que es de calidad llegará al gran público; otros, por otro lado, son los que dicen que ya no se escribe nada de calidad y que lo que hay es basura pura y dura.

    Personalmente no estoy de acuerdo con ninguna postura: esto es una especie de remedo de la cultura pop, donde lo que prima es el consumo rápido y perecedero. Además, el que un autor venda, por mucho que nos duela, no deriva directamente de su calidad, sino de la promoción que lleve detrás: puede nacer el nuevo Dostoievski encima de la charcutería de nuestro barrio o el próximo Philip K.Dick en un piso de Alcobendas que si nadie sabe que existe, no pasará de escribir para sí mismo o sus seres queridos.

    Pero esto no es exclusivo de la literatura: en el cine, la música y otros géneros artísticos se está produciendo esa hipercomercialidad, esa vorágine por "ir a la moda" o "pegar el pelotazo". A veces, lo que nos encontramos puede tener su calidad... y a veces nos encontramos lo que nos encontramos.

    Y hasta aquí, mi aportación.
    Saludetes!

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  2. El problema está en que salen demasiadas sagas, me gustaría que salieran menos pero con más calidad.

    Los juegos del hambre son una gran trilogía, que al principio era poco conocida pero que ha sido un boom del boca oreja, ojalá sigan saliendo sagas que estén trabajadas y bien escritas, porque no todo vale...

    No me gusta que se asocie que un libro por ser juvenil tenga que ser facilón y sin profundidad, los hay muy buenos y no tanto como en toda la literatura, pero el género juvenil no sé porqué es despreciado por aquellos que ni si quiera han probado a leer algo...

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  3. No puede ser! Es terrible que se piense de esa manera, existen bastantes libros que valen mucho la pena y el hecho de que un libro sea comercial no significa necesariamente que demerite su calidad.

    Saludos ^^)

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  4. Es cierto, que sea comercial no implica que sea mala, hay algunas pero no todas, que injusticia ponerlas a todas en el mismo saco, la trilogia de "Los juegos del hambre" es genial, y que me dicen de la saga de "Harry Potter" ó la de "La materia oscura", "VA" tambien es buena, lo unico que tenemos que hacer es mantener los ojos bien abiertos y elegir con sabiduria.

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  5. Es un gusto comprobar que somos un buen puñado de lectores los que creemos en la buena literatura, y de masas además. ¡Abrazotes!

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  6. No era un editor: era un economista que trabaja en un sector, en este caso editorial. Te estaba contando la cartera de productos (los hay vaca, perro, incógnita, estrella...).
    Cierto que sin vacas (que ordeñar en tiempo malos) y estrellas (bombazos de ventas) el negocio no sobrevive; el PERO es que en este caso no se UNICA Y EXCLUSIVAMENTE de, pongamos por caso, productos para la higiene dental, sino que tienen un componente de arte (mas o menos afortunado).
    Difícil equilibrio, aunar rentabilidad (que a la postre garantiza la continuidad de la empresa) con calidad literaria. No obstante, aquí también se puede aplicar lo de los "productos vaca"

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