24 feb. 2012

¡Dientes, dientes, Caperucita!

Los dientes de Totoro son incluso más grandes que los del lobo feroz y serían muy capaces de triturar a Caperucita en un par de perezosos bocados. ¿Qué es entonces lo que diferencia al lobo del achucha-peluche? Los ojicos, el espejo del alma.

Aunque quién sabe si el lobo era tan malo en realidad: que fuera grande, oscuro y peludo, y tuviera fauces y garras que daban miedo, no quitaba que pudiera ser un animal simpático capaz de echarse a Caperucita sobre el lomo y llevarla sana y salva hasta casa de la abuelita. Que en buena hora, por cierto, se fue la abuela a vivir al corazón del bosque, caramba. ¡Y en buena hora enviaron a la niña a pasearse por él con una cestita repleta de ricas viandas!

Buenas noches, ¡ya es casi fin de semana!

6 comentarios :

  1. Interesantes divagaciones. Sin embargo, todo queda en una hipótesis.

    Buenas noches, Alba.

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  2. Me gusta tu versión del lobo, para mí esta bastante trillado eso de que se quería comer a caperucita.

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  3. Tengo entendido que en la historia original terminar por comerse a ambas. ¡Eso si es un final! :)

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  4. Jajajaja no pensé que Totoro fuera un lobo xD le veía forma de gato ... estaba perdida

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  5. Totoro no es un lobo, eh, eso son cosas mías, Brizz :P.

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