21 ene. 2012

Hoy he abrazado a Benedetti y Mulligan


Hoy he comparado la obra de estos dos señores para una clase de literatura, y en un momento del texto he comentado que esas montañas de basura de Reyes de la basura (Trash) parecían montañas de esqueletos secos de gente pequeñita. Entenderéis por qué cuando leáis este cuento de Mario Benedetti:
En un día del año 1987 nació el niño Cinco Mil Millones. Vino sin etiqueta, así que podía ser negro, blanco, amarillo, etc. Muchos países, en ese día, eligieron al azar un niño Cinco Mil Millones para homenajearlo y hasta para filmarlo y grabar su primer llanto.
Sin embargo, el verdadero niño Cinco Mil Millones no fue homenajeado ni filmado ni acaso tuvo energías para su primer llanto. Mucho antes de nacer ya tenía hambre. Un hambre atroz. Un hambre vieja. Cuando por fin movió sus dedos, éstos tocaron tierra seca. Cuarteada y seca. Tierra con grietas y esqueletos de perros o de camellos o de vacas. También con el esqueleto del niño número 4.999.999.999.
El verdadero niño Cinco Mil Millones tenía hambre y sed, pero su madre tenía más hambre y más sed y sus pechos oscuros eran como tierra exhausta. Junto a ella, el abuelo del niño tenía hambre y sed más antiguas aún y ya no encontraba en sí mismo ganas de pensar o creer.
Una semana después el niño Cinco Mil Millones era un minúsculo esqueleto y en consecuencia disminuyó en algo el horrible riesgo de que el planeta llegara a estar superpoblado.

Buenas tardes de siesta.

2 comentarios :

  1. Que texto más duro, además está contado de una manera tan natural y ciertamente lo es, sabemos que por desgracia esto pasa todos los días.
    Pobre niño Cinco Mil Millones, te cambia tanto la vida nacer un una parte o otra del mundo...
    Un beso :)

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  2. Precioso,la verdad es que eso es la cruda realidad.
    Me gusta bastante tu blog.Un saludo.

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