4 nov. 2011

He visto El castor mientras estudiaba leyes

Ayer tuve un día de rayos y truenos (me siento tintinesca), literal y en figuritas. Y además ayer dejé a Guantes Blancos al cargo de sus dos nuevas primas, con lo cual recorrí en el tren un cuarto del país acompañada por mi sombra. Solitario. Aunque no tanto, porque tenía deberes que hacer: encender mi bombilla interior (no se encendió) para comprender el lenguaje alienígena de una asignatura de Derecho cultural. Una cruzada en toda regla, vamos, ¡vamos! Y entre resoplido y resoplido, una cara sin pintar, nervios bailoteando y un cerebro lleno de barro, levantaba la vista de los papeles, los dossieres, los apuntes y los regalices, y veía a cachitos El castor, esa película con Mel Gibson (¡buh! ¿buh?), la guapísima Jodie Foster o la actriz que será Katniss Everdeen. Sobre un tipo absolutamente desnortado y su familia, una brújula que ama y alienta y soporta, pero que nota cómo empiezan a descontrolarse sus agujas.

(menuda metáfora de pacotilla. es tarde. y hoy he visto un ratón: más mono... y veloz como sólo corre un superviviente)

Una historia dramática, desencajada y exagerada, pero con su humor, y con su poquito de amor y de esperanza. Resulta que no en todos los finales felices se come perdices, a veces el menú sólo incluye una marioneta con forma de castor. Buenas noches, sigue lloviendo.

(¡feliz cumpleaños, hermana!)

1 comentario :

  1. Hola! la verdad es que la peli esta del Castor no me llama la atención para nada, jejeje creo que haré como tú, si un día la echan por la tele la mirare de refilón, jejeje. Ánimo con tu asignatura de pesadilla, jajaja. Saludos.

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