25 jul. 2011

Zafiro, de Kerstin Gier

Después de Rubí llegó Zafiro, y lo empecé a leer como una ansiosa porque el desenlace del primer título se había despedido en pleno beso entre Gwendolyn y Gideon, el Rubí y el Diamante de los viajes en el tiempo. ¡Imperdonable, Kerstin Gier щ(ಠ益ಠщ)!

En este libro~puente de la trilogía, porque eso es lo que es Zafiro, ni más ni menos, las cosas comienzan caldeaditas desde el principio. Primero está la aventura de los constantes viajes en el tiempo, algo peligrosa en ocasiones, aunque tiene su punto eso de atravesar al enemigo con la espada, llevar vestidos de época espectaculares, pisar las calles de Londres recién terminada la Segunda Guerra Mundial o aprender que según cómo te abaniques tan pronto puedes estar confesando el calor que hace como lo libre que estará tu alcoba esta noche. Luego tenemos a la cabeza de todo esto, el Conde de Saint Germain, quien fundó la secretísima y centenaria organización de los Vigilantes; un hombre del que, por otra parte, Gwendolyn sabe que no hay que fiarse, por mucho que Vigilantes y demás viajeros en el tiempo parezcan adorarle. Ah, no hay que olvidar el don de Rubí, claro, que le permite charlar con fantasmas y espíritus de gárgolas. Y por supuestísimo tenemos el tema de los besos con Gideon . En favor de Gwen hay que explicar que el chico parece un poco bipolar, porque en el minuto A se la come a besos en los sitios más prohibidos, y en el minuto B la mira como si quisiera congelarla y darle después una patada para hacerla añicos. Cosas del ¿amor? Sea como sea y entre beso robado y malas caras, los días de Gwendolyn van a convertirse en todo un espectáculo. Menos mal que para "calmar" sus nervios tiene a Leslie, su mejor amiga; al fantasma James, que no tiene intención de admitir que lleva siglos criando malvas; a su familia, que la defiende frente a las continuas malas artes de Charlotte, la prima doña perfecta; o a Xemerius, una gárgola capaz de atravesarlo todo que hace las veces de cómplice espía.

Probablemente el argumento que he contado entre toses de catarro de verano sea más interesante que la novela en sí. De Zafiro esperaba grandes cosas, porque si bien Rubí tenía sus defectillos, auguraba una buena continuación, pero lo que me ha dado es un dolor de cabeza muy grande. Qué lectura tan amarga, tan insatisfactoria y decepcionante.

Uno pensaría que a lo largo de doce capítulos más un epílogo, en total 377 páginas, la historia podría dar mucho de sí. Y efectivamente el potencial de este libro~puente es considerable, pero Gier ha metido la pata hasta el fondo. Tanto, que hasta el capítulo 10 la lectura se me hizo cuesta arriba, sosa, a veces incoherente y en general muy poco soportable. Menos mal que en la página 269, capítulo 10, Zafiro empezó a resurgir lentamente de sus cenizas hasta terminar con un final más o menos digno. De los soporíferos primeros nueve capítulos poco puedo decir: fueron lentos, no contaban absolutamente nada, me aburrieron sobremanera porque las situaciones estaban pésimamente aprovechadas, no me divirtieron, la historia no lograba hacerse conmigo, los personajes eran sombras de lo que habían sido en Rubí, la teoría de los viajes en el tiempo seguía sin explicarse pero encima cometía errores tontos de apreciación y no se respiraba nada emocionante. Un muermo inesperado al que, a pesar de todo, estaba dispuesta a darle una última oportunidad, ya que había leído críticas decentes de ese libro y tal vez todo se resumía a que yo tenía un mal día lector (luego he descubierto que no, que mis impresiones zafirescas las comparte mucha gente). De esa guisa llegué al meollo de todo, página 269: un salto en el tiempo para el que Gwendolyn y Gideon llevaban preparándose un montón de capítulos. Y a partir de ahí remontó la cosa, se volvió más fresca y encantadora, y empezó a sonarme al sencillo pero bueno, simpático y un poquito delicioso estilo de Rubí. Nunca es tarde, ¿a que no? También empecé a divertirme, dejé de poner los ojos en blanco ante comentarios bobos y me recorrió un no sé qué cada vez que entre Gideon y Gwen pasaba algo... porque ¡qué besos, madre mía! Me parece que Zafiro se salva sólo gracias a estas últimas ciento ocho páginas. Aunque habrían estado incluso mejor si el desenlace no hubiera sido como el de Rubí, a lo "continuará", porque el libro termina sin que haya habido un verdadero clímax.

En fin, menudo el destino de Esmeralda, la novela que cerrará la trilogía (podremos leerla a partir de octubre). ¿Conseguirá mantenerse en la cresta de la ola desde el principio hasta el final?, ¿me creeré la historia nada más empezar a leerla?, ¿se explotarán los personajes como Dios manda, incluido Raphael, el hermano díscolo de Gideon que tantísimo juego podría haber empezado a dar ya desde Zafiro?, ¿el final merecerá la pena? Todo esto se lo dejo a la señora Gier, confío en que algo la ilumine. Por la parte que le toca a Montena sólo le pediría un poquito más de cuidado, porque no tengo dedos para contar las erratas (que no faltas de ortografía) que he encontrado mientras leía.

Ay. Tras Esmeralda espero poder suspirar emocionada, porque esta saga tan cuca prometía mucha cosa buena.

7 comentarios :

  1. Completamente de acuerdo en todos sus puntos. Las últimas 108 páginas tendrían que ser las primeras y seguir a partir de ahí... Me da la sensación de que la señora (¿o es señorita?) Gier tenía una buen final, pero no sabía como llegar hasta él y se ha dedicado a rellenar (¡qué aburridas las clases, por favor!).

    Es una saga bonita, pero le falta un poco más de ambición. Y me sorprende que con tanto buen personaje estén tan desaprovechados (ej. el fantasma de la escuela).

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  2. Lamento discrepar. Considero que Zafiro estaba mucho mejor que su primera entrega, Rubí. Al menos yo me enganché desde el principio y estoy segura de que Esmeralda me gustará mucho más.

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  3. Jorge ¿Y qué me dices del fantasmita del doctor White, el pequeñajo? ¡Pero si en este libro no dice ni mu! Y sí, menudo peñazo el de las clases, nada acababa nunca...

    Aineric Para eso estamos, para aportar opiniones diferentes y hacer del mundo de las reseñas lijeras algo rico ;). Yo también espero eso de Esmeralda.

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  4. La verdad es que a mí Zafiro me ha gustado mucho, pero sí que es verdad que todavía no han dado una explicación al tema más científico de los viajes en el tiempo, ni a lo que pretende el Conde, que creo que es la clave de todo. Espero que en el tercer libro no la cague intentando contar tooodo lo que no ha contado en dos, porque sino...

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  5. No les había prestado atención a estos libros pero tampoco sabía de que iban, ahora me llaman la atención.

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  6. Puedes estar segura de que la mayoría de los lectores alemanes piensan como tú, puesto que en sus reseñas de Esmeralda, se quejan de que todo lo más relevante se dejase para ese libro y no se dosificase también en Zafiro.

    Admito que el susodicho me enganchó tanto como el primero, aunque llevas razón en que la esperada visita al conde de St. Germain se puede hacer de esperar demasiado.

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  7. @Cadentia Al menos en Esmeralda parece que no habrá tiempo para tomarse las cosas con calma y aburrirse :P.

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