17 jun. 2011

Me sustraen un limón, medio limón

Estaba tratando de embutir en una maleta pequeñuela un par de bikinis, unas chancletas, una toalla gigante con el juego del parchís estampado, algún pantalón corto, cuatro libros y un portátil cascado... cuando han llamado a mi puerta. La de la calle no, la otra, esa que bien podría conducir al insondable camino de las hadas.

Abro, miro y no hay nadie. Pero me encuentro un sobre amarillo en el suelo, de esos de Correos de toda la vida. Lo recojo, cierro, voy a por una tijera, rasgo la sorpresa y caen varias fotografías. Instantáneas rápidas y borrosas. Las miro y remiro. No hay duda: ¿los limones, el bote de nesquik y los filetes de tofu que guardaba en la despensa de la Tienda de las Horas? Lejos de donde deberían, en la guarida del lobo, sustraidos con vileza. Pero es que no se me ocurrió echar el cerrojo, ¿para qué iba a querer alguien llevárselos? Hay que ver con la caradura de la gente. Que se compre sus propios limones, su nesquick y su comida vegetariana.

Investigación en curso, por hoy no digo más; creo que recurriré a las artes de la joven Mir. Se despide la lijera, radulta y bloguera, adjetivos elegidos antes de abrir el sobre. ¿Y si cito a la reina de los corazones en uno de sus mejores momentos? Mientras me quedo con la Pantoja, la Panto, muy sabia en estas lides.

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2 comentarios :

  1. Pobres limones...

    Por cierto, me gusta lo de "lijera, radulta y bloguera" :)

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  2. Parece un eslógan de la COSMO para verano ;) A por tu sitio en la playa, que toca descansar y broncearse (sin rotulador)

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