21 jun. 2011

Cincuenta y dos y dos

Hoy quiero dedicar estas palabras.

Hace cosa de un mes encontré a dos gatitos en un patio interior. Miento, había tres, y una gata que era la mamá. A la semana dejé de ver a la gata y a uno de los cachorritos. Así que quedaban dos, pequeñitos~pequeñitos, todavía con pelusilla. Daban una penita tremenda, refugiados en un patio de baldosas sucias y grises, sin una madre que les llevara comida y con el peligro de aventurarse un día un par de metros más allá y llegar a la calle, con la carretera bien cerca.

Uno, el del mal genio, era negro como el carbón, con un par de heridas en la cara que bordeaban una nariz muy chata, como de felino grande; las heridas ya estaban cicatrizando. Y otro, intuyo que esta vez hembra, blanquito y gris, con unos ojazos preciosos que te miraban de verdad. Era imposible llevármelos o encontrarles una casa, así que cada vez que podía les llevaba agua, atún o latitas de comida. No, no podía hacer nada. Pero nada. Y menos llevarlos a una protectora, en esta época más desbordadas que nunca de cachorros y animales abandonados (la crisis, la mala gente, la muy mala gente...).

Ayer estaba buscando una solución desesperada cuando ocurrieron dos cosas. Se me ocurrió llamar a una clínica veterinaria conocida que siempre que tiene un huequito libre acoge todo lo que puede (y gratis, y con mimos, y con cuidados; para ponerles un altar), pero con siete gatos pequeñines a su cuidado no les quedó más remedio que decirme que no. Aunque intentaron echarme una mano y me dieron varios números de teléfono, entre ellos el de una señora "muy maja y muy buena" de una protectora. La llamé y volví a escuchar el no. Pero su negativa fue triste, agotada y llorosa: me explicó que al día siguiente, es decir, hoy, iban a llevarle cincuenta y dos gatitos recién nacidos. Lloró porque no tenía medios para acogerlos, porque ya tenía muchísimos felinos en la protectora; lloró porque hoy van a sacrificarlos. Cincuenta y dos cositas pequeñas, peludas, calentitas, ronroneantes, más listas que un demonio, dulces y traviesas.

Me despedí de la señora deseándole suerte y fuerza. Apagué el teléfono y me puse a llorar en medio de la calle. Menos mal que estaba conmigo el hombro en el que siempre lloro.

Cincuenta y dos gatitos. Y ese sería un caso entre miles y miles. Volvimos a casa y dimos un rodeo para acercarnos a ver al malgenio y su hermana. Pero no estaban. En el patio había restos de agua y una lata de comida, pero ni rastro de la pareja. Dimos una vuelta al edificio pensando que algún vecino se habría hartado de darles cobijo, pero no hubo forma. Volví a mirar horas después y tampoco.

Hoy ha sido un día bueno por varias cosas, pero muy malo por los cincuenta y cuatro. Por eso dedico estas palabras y un cariño inmenso a los cincuenta y dos gatitos que a estas horas no sé si seguirán con vida (que no les duela, que no se enteren, que no pasen miedo, por favor), y a los dos gatitos del patio, porque espero que ayer sólo estuvieran demasiado perezosos como para salir a saludar y enfadarse porque me acerco demasiado.

18 comentarios :

  1. Yo misma he acogido ya a tres gatitos preciosos de la calle(Mozart,Diva y Goya) y entiendo perfectamente que no todo el mundo pueda acoger a animales y cuidarlos en su casa. Pero tampoco veo normal, y es LA PRIMERA vez que escucho que en una protectora de animales sacrifican a 52 gatitos nada mas llegar, sin darles una oportunidad. Me parece muy mal, tanto por la protectora como por las personas que se los han entregado. Unos gatitos siempre estaran mejor abandonados en el campo, donde tal vez haya otras camadas de gatos adultos y puedan sobrevivir la mayoria. Pero acabar asi con la vida de 52 felinos sin INTENTAR nada? SInceramente parece mas un matadero que otra cosa.

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  2. Lo triste es saber que nunca habrán casas suficientes para acoger animales abandonados, ya sea por sus amos o sus madres.

    Al menos yo me puedo orgullecer de que la mayoría de los gatos y perros que tienen mis abuelos maternos hayan sido recogidos de la calle. A veces pareciera que San Antón y San Francisco de Asís se les aparecieran para decirles donde deben dirigirse para encontrarse a dos viejos muy gruñones pero muy amantes de los animales (dos cachorros apunto de ser ahogados en un pozo porque iban a regar, otros dos que entraron por la puerta y no volvieron a salir y tropecientos gatos que sólo se dejan tocar por mi abuela). Aun recuerdo las tardes de verano y otoño dando leche a gatitos recién nacidos con jeringuillas de jarabe... El privilegio de tener una casa de campo.

    Supongo que otra vez debe repetirse lo de que si quieres un animal de compañía es mejor dirigirse a un centro de acogida o perrera.

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  3. Te entiendo perfectamente, yo tuve una temporada de recogida ya cogida felina pero me quedé sin amigos a quienes endosarles un gato...

    Un beso!

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  4. Están. El negrito se acaba de comer una lata de atún. El gris se me ha acercado mucho y estaba más pendiente de curiosear que de la comida. No tendría mucha hambre... También les he puesto agua :)

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  5. Ay pero que penita... me hiciste llorar también :c

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  6. :( jo :( como me encantaría tener uno de esos pobres gatitos que se merecían tener un hogar!
    me parece cruel lo que está pasando... es que encima en el verano es cuando más animales se abandonan... es horrible. Si tuviera tanto dinero como tiene mucha gente haría un centro para animales donde cuidarles hasta que alguien los quisiera adoptar!
    Me han gustado tus palabras alba, llenas de amor, dulzura y cariño para cincuenta y cuatro gatitos (L)

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  7. Hace como un mes, yo que buscaba un gatito que hacerle compañía a mi viejo (y con contadas vidas) gato, me traje para casa 5 gatitos. El dueño iba a matarlos a todos, así que al traerme el mío, no fui capaz de dejar a los otros allí.
    Conseguí buscarle un hogar a uno, le empaqueté otros tres a mi abuela (su casa es grande y cuando puedo yo le llevo más comida)y allí se quedaron; en un cuarto exterior sólo para ellos hasta que crezcan y campen a sus anchas por la finca. Si bien es cierto que mi abuela no les dará tanto cariño como yo les doy a mis gatos, mal no están =)
    A mi casa me traje al más pequeñito, negro y diminuto. La verdad es que nos los dieron antes de tiempo, pero el señor no los quería más tiempo en su casa.
    Me dio penita y ternura y lo elegí a él, a Leto. Tres días fueron geniales y nunca había querido tanto en tan poco tiempo (y mira que he tenido gatos), el cuarto día se puso malito (lo noté aunque por casa no me hicieron mucho caso), para el quinto había decido que si seguía igual nos íbamos al veterinario... Cuando fui a buscarlo por la mañana, estaba en su sitio, frío como el suelo. Nunca un gato se me había muerto, fue muy duro encontrarlo así; supongo que pese a mis cuidados, era demasiado pequeño para sobrevivir sin una madre.
    Lloré (como una boba, según mi madre) y mucho, pero no entendían que él dependía única y exclusivamente de mí y que eso me hace en parte responsable.
    ¿Te cuento un secreto? El día en que se puso malo, el día antes de que se marchase, ya a la noche; a pesar de que se movía muy muy poco ("estará algo débil" pensaba yo, "a nadie le gusta que le incordien cuando no se encuentra bien"), sólo dejaba de miagar cuando estaba en mi cuello, y así, en las últimas como estaba, agradecía cada caricia y seguía ronroneando...

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  8. Madre mía, perdón por este pedazo de comentario... xD

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  9. @laura, casi haces que llore... Yo acabo de adoptar a una gatita. Lilith. Y sólo de imaginármelo me entra una angustia...

    Buuf, pobrecillos. Si pudiera me los traía para casa... :/

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  10. Yo en mi casa soy amante de la vida felina y gatuna esparcida por el mundo entero u___u pero mi madre los detesta (no entiendo como hay gente que de plano no le gusta la vida animal -__-) . Tengo una perrita a la que quiero muchisimo pero ya esta algo viejita y a veces pienso que tener otro animalito en la casa no haría daño a nadie pero mi madre simplemente no soporta a los animales :( así que tengo que esperar a tener un rancho enorme para tener gatos callejeros ( de esos traviesos y misteriosos, siempre flojos y algo picarones) que corran libres por los pastos verdes de mi tierra :D.

    Alba la esperanza se pierde al ultimo y solo la conciencia que creemos en los demás por los animales dará frutos en el futuro.

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  11. Yo en mi casa soy amante de la vida felina y gatuna esparcida por el mundo entero u___u pero mi madre los detesta (no entiendo como hay gente que de plano no le gusta la vida animal -__-) . Tengo una perrita a la que quiero muchisimo pero ya esta algo viejita y a veces pienso que tener otro animalito en la casa no haría daño a nadie pero mi madre simplemente no soporta a los animales :( así que tengo que esperar a tener un rancho enorme para tener gatos callejeros ( de esos traviesos y misteriosos, siempre flojos y algo picarones) que corran libres por los pastos verdes de mi tierra :D.

    Alba la esperanza se pierde al ultimo y solo la conciencia que creemos en los demás por los animales dará frutos en el futuro.

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  12. Alba me hiciste llorar tb!! yo no entiendo por qué hay gente mala y sin corazon en el mundo, a veces me dan mas pena los animales que los seres humanos, porque ellos no tienen la conciencia corrompida por la sociedad, actuan bajo instintos. Mas los gatitos... tienen fama de traicioneros. pero yo creo q hay q respetar a cada especie con su personalidad. se que me desvie del tema, pero ya q tamos hablando de animales... tenía q dejar salir unas palabras.
    Mas parece el genocidio de Hitler... un horror. Dios las ampare, porq tb van al cielo.

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  13. Este tipo de cosas puede conmigo. Me encanta todo bichín viviente, pero reconozco que los felinos son mi gran debilidad, desde siempre, ya siendo muy chiquitita. Mi madre los odiaba, pero le di tanto la brasa que me dejó tener el primero y poco a poco se dio cuenta de lo maravillosos que son estos mininos. A día de hoy es una amante y defensora a ultranza de los gatos. Hasta ahora ya he tenido tres, todos recogidos de la calle o de protectoras; mi hermana también acogió a dos; casi todos mis amigos tienen gatos recogidos también. Siempre que puedo hablo de lo maravillosos que son, sólo hay que darles un poco de cariño, una mantita suave y su piensito.
    Me da mucha pena no poder hacer más por ellos que lo que ya se ve en las webs de protectoras, pero confío y deseo que poco a poco la gente tome más conciencia.
    Los gatos son unos compañeros increíbles; listos, divertidos, cariñosos, alegres, juguetones. Hacen una compañía inmensa y dejan un gran vacío cuando se van. Tanto amor en una cosita tan chiquitina...
    Me ha encantado este post Alba, somos muchos los gatunos desperdigados por el mundo ^^.

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  14. Yo no puedo con esto soy demasiado sensible respecto con este tema y con lo cabezota que soy, me sería imposible colaborar con una protectora porque acabaría llevándomelos a todos!! Pero bueno yo tengo a mi gato gordo, no de la calle, pero adoptado, lo regalaban por una alergía y ya llevamos juntos 10 años, uno más que con mi pareja. Así que es mayor pero no me hago a la idea de que un día no este conmigo. Mientras escribo, esta tumbado encima de la mesa adormilado, le gusta el sonido de las teclas. La vida es muy cruel. Yo suelo pensar que por lo menos el mío ha vivido una vida maravillosa. Saludos.

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  15. Un beso muy gigante a todas, gatunas, he disfrutado de las anécdotas (¡de mayor quiero tener una casa como la de tus abuelos, Cadentia!) y agradecido mil los cariños y apoyos.

    Por cierto, ya sabéis por Óscar que esos dos gatitos siguen bien, menudos ellos ;). Habrá que seguir echándoles un ojo.

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  16. Ains, odio éste mundo cruel y egoísta. Yo si pudiera sería una de esas viejas con tropecientosmil animales en la casa, jaja. Por ahora me conformo con cuidar y darles todo lo que se merecen a mis tres perrotes, que los quiero más...a veces me da la impresión de que soy demasiado fánatica de los animales, porque el otro día me encontré un bicho feísimo (un insecto) en mi trabajo y en vez de pisarlo o algo por el estilo, lo fuí arrastrando hasta que lo saqué a la calle sin un rasguño...jajaja es que pobrecillos, jooo. Yo me apunto a eso de que si me toca la lotería monto una protectora de animales...y weno, también una librería ya que estamos...jeje. 1 besito, y me alegro de que por lo menos los dos gatitos estén bien!!xaoo

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