18 ene. 2011

El café de los corazones rotos, Penelope Stokes

Estaba un día escribiendo mentalmente la carta a sus Majestades de Oriente mientras paseaba por la librería cuando mis ojos dieron con esta cubierta tan apetitosa. Hojeé la novela y la quise, no para mí, sino para mi madre. De acuerdo, también para mí, bendita tentación.
Una cincuentona (Dell Haley), un marido infiel que estira inoportunamente la pata dejando deudas astronómicas, un pueblo pequeño con pocos secretos que no sean de dominio público y varios buenos amigos. Ah, y una cafetería de mala muerte pero acogedora que curará algo más de un corazón roto: el Heartbreak Cafe .
Me he llevado el libro a muchos sitios y, en todos, esas cookies y esas frambuesas me han dado hambre. No esperaba gran cosa de la historia que iba a contarme la señora Stokes, tampoco que me sorprendiera: sencillamente pretendía pasar buenos ratos en la compañía de una obrita mona, y eso es lo que he encontrado. La forma de escribir de Penelope es correcta, se disfruta; y el ritmo, aunque lento, resulta aceptable; al igual que la ambientación, tan sureña y típica de la América Profunda. Sin embargo, la autora podría haberse ahorrado parte del rollo del viaje interior de la protagonista: que sí, que la mujer ha sufrido la tira y son pocas las alegrías que le da la vida, pero habría valido con condensar esas penas, dudas y culpas muy de cuando en cuando.

Por lo demás, aunque muy predecible todo, el Heartbreak Cafe ha sido un buen lugar en el que sentarme y relajarme entre página y página. A veces cansa, a veces se repite demasiado, a veces sobran cosas y a veces se pasa de cursi y dulzón, pero el elenco de personajes principales y esas vidas truncadas que van encontrando pasito a pasito su camino han sido de lo más agradables. Eso sin olvidar la parte más o menos didáctica, porque Stokes se corta bien poco al desgranar la situación del Sur de Estados Unidos, todavía víctima de ramalazos racistas que fríen el cerebro.

12 comentarios :

  1. No conocía esta novela, tiene una portada preciosa.
    Pero creo que no me convence del todo... tengo demasiada lectura pendiente y este no me termina de llamar la atención.

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  2. Se ve que es una novela ligera, y me ha dado hambre :P

    NO me llama muucho la atencion xD

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  3. Casualmente, yo también le regalé ese libro a mi madre. Todavía no lo ha empezado (tiene una larga cola de libros por leer), pero espero que le guste.

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  4. Ya por la portada lo necesito. Lo vi en el CorteInglés y se metió en mi corazón y casi en mi casa, pero no tenía el dinero para comprarlo.

    Me sigue llamando poderosamente la atención, además, creo que necesito leer una novela de estas. Llevo mucha sangre y cosas feas últimamente xDD

    Un beso!

    -Da-

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  5. Tiene buena pinta, además de la apetitosa portada ^^

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  6. America la gran conocida y desconocida a la vez, es buena, de vez en cuando, una dosis de realidad. Una portada de lo más apetecible, si señora. Saludos :D

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  7. Hola soy Euge de Escape on Me!!
    suena a tapa llamatva, por que asi lo es hasta me dio hambre!!, y a interior poco interesante :(
    besos!!

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  8. Me has desanimado un pelín, pero sigo queriéndolo sí o sí. Cuando me encapricho no hay forma de que ceje en mi empeño de leer el libro.
    Que lo encuentre será otro cantar, claro...
    Un beso ;)

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  9. Ma llama, no sé si será por esas galletas o por otra cosa... :P

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  11. Si hubiera sido solo por la portada habría devorado el libro, pero viendo tu opinión, creo que no sería de mi agrado.

    Genial reseña ;)

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  12. ¡Absolutamente deliciosa! Desde el principio he sido transportada al ambiente creado en el libro Tomates verdes fritos: una historia llena de sentimientos, retos y superaciones personales a raudales y muchas recetas de cocina. ¡Una combinación que me entusiasma! Incluso, al final del libro están las recetas que van surgiendo a lo largo de la lectura por si alguien se anima a recrear el ambiente y la comida de la cafetería de Dell en su casa. ¿Qué más se puede pedir?

    ¡Muy, muy recomendable!

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