10 ago. 2010

Cuarteto de cuerda I: Sonata de amor, Blanca Álvarez


TOTAL:
Escritura:
Historia:
Personajes:
Ritmo:
Nivel de :


Érase una tarde una chica de taitantos con mono lector que echaba de menos las cuerdas, las llaves, los atriles, las sordinas y el papel pautado. Un día de verano, cuando hacía poco y paseaba demasiado, subió a la última planta de un sitio grande, la de los libros muy poco ordenados: caminó de un estante a otro, mareó a una señora, echó mano de su cómplice y por fin encontró un libro que, creía, podía estar hecho a su medida. No fue así, no del todo, salvo por el buen regusto del desenlace (◡‿◡.).

Recordé el libro que me pasó Carla, esa misma noche me lo leería, con calma, tratando de descifrar cada frase, hasta hacerla parte de mí. Así decía Galiana que se aprendía música. Imagino que todo lo importante se aprende así: digiriéndolo hasta que corra por las venas.

Cloe sonrió, se levantó a por su chelo y nos colocamos, como pudimos en el salón. Me acerqué al oído de Carla.

–Lo siento.
–No pasa nada… Mi madre también esconde una historia.

Me había metido en un grupo lleno de secretos, pasiones y morbo. Un trío de chicas no solo monas, también con tarro y un culturón sin chulerías… ¡Y monas! ¡Ni comparación con la pandilla de Julio!

Oviedo, hoy, sueños adolescentes y música clásica, buenos tiempos, otros perdidos, un misterio sólo ligero, prisas con calma y pieza de un cuarteto que roza los dieciocho y quiere comerse el mundo. Así suenan Carmen, Carla, Cloe y Celia: cuatro terceras letras de nuestro alfabeto que tocan, por orden, violín, violín, chelo y viola.
La primera es una española de pura cepa, segura de sí misma aunque no lo sepa, con piernas que no enseña, una hermana que sabe mucho de chicos, una madre apocada y un típico padre de familia. Se llama Carmen, es violín, se queja porque su vida es un no parar, nada para descargarse, compagina el tiempo que no tiene con un novio que tampoco es para echar cohetes y necesita pasta, que espera conseguir con un grupo de música que espera montar.

Espera mucho esta chica, pero es constante, insistente y aplicada, así que le saldrá bien, pues conocerá a las otras ces: primero un anuncio en el conservatorio, luego un par de llamadas, después una reunión informal y al final la guinda, un cuarteto que promete.
La otra violín es tímida (sólo en apariencia) y también maneja sus propios problemas, aparte de una madre que es una diosa entre las diosas; difícil estar a la altura. El chelo es elegancia, misterio, sutileza y exotismo; viene de Francia y persigue el final de una leyenda. Y Celia, ah, Celia… Sencillamente hermosa, la más prepotente de todas, inteligente, la que menos calla y más ladra, y la que dirige al resto a pesar de Carmen y suaviza la fiebre de Cloe por ese misterio: el último secreto de Glenn Glondelier, un músico de hace mucho que dirigirá la trama de esta Sonata de amor.


Fui, vi, me llevé, guardé y leí: todo eso no en un tiempo récord, porque cuando estoy de vacaciones me tumbo a la bartola y el tiempo se me escapa como si fuera arena entre los dedos. Leí sobre la piedra, la hierba y el agua; lo hice sentada, de medio lado, tumbada y cerré las páginas mientras estaba de pie.

Durante, refunfuñé mucho, pues la protagonista me caía mal ( ̄_ ̄), a las demás sólo pude conocerlas de manera superficial, la jerga utilizada era exageradamente juvenil o provincial (sigo sin descifrar el significado de algún palabro), los capítulos de Glenn eran una enciclopedia de pedantería muy cansina, las erratas y faltas de ortografía llegaron a convertirse en algo grave y habitual, y el ombliguismo elitista-aislacionista que compartía el cuarteto de féminas me sacaba (y me saca todavía) de mis casillas.
Muchos detalles de mal sabor de boca de los que me deshice poco a poco, pero que de vez en cuando se hicieron rápido a un lado: la autora sabía hablar de realidades, rincones y vidas adolescentes de una forma muy española, muy de aquí y muy de siempre; tocó música y lo hizo bien; perfiló cuatro personajes de los que terminé encariñándome, y me despedí de ella con una sonrisa de “de acuerdo, trato hecho, leeré la segunda sonata”. Y lo haré: sé en qué balda de la librería está escondido ese Capricho 24 .

12 comentarios :

  1. Ains, malditos violines, que solo leer y ver algo relacionado con ellos voy volando... Apunto este libro a mi saco con fondo lejano (es decir, mi lista), y a sus siguientes >.<

    Poooooor cierto, bienvenida de vuelta ^^.

    ResponderEliminar
  2. No había escuchado hablar de este libro... tendré que informarme aunque lo de la jerga extremadamente juvenil me echa para atrás... más que nada porque no sueño enterarme de nada cuando hablan de una manera extraña xD

    ResponderEliminar
  3. Pssss, no termina de hacerme tilín. Ya partiendo de que la protagonista te ha caído mal...:(.

    Por ahora me abstengo. Eso sí, capricho 24, qué bien suena^^

    ResponderEliminar
  4. En Asturias usamos bastantes palabros que puede resultar confusos -imagino que como ocurre en todos los lugarcillos que plagan el planeta- y cuando escribimos es imposible evitar que se nos cuele un guaje, una pota, un prestoso o un picar a la puerta...

    Me ha encantado la reseña aunque no sé si es mi tipo de libro. Los cuartetos de super-amigas o amienemigas me cansan desde un primer momento -razón por la que no pude llegar al capítulo 3 de un verano en vaqueros-. Aún así lo apunto en mi ilegible y casi interminable lista de lecturas, pues las últimas notas de tu pequeña canción me animan bastante a ello.

    Espero que disfrutes de la segunda parte y que te enfades con ella al mismo nivel que la adoras. Creo que es una de las mejores cosas que un libro puede aportar ;)

    ResponderEliminar
  5. Ohhh, el título del segundo es precioso <3
    En fin, no sé, veo que han sido varios los detalles que no te han gustado, y yo las erratas es algo que no soporto, y las protagonistas insufribles menos aún, pero quién sabe, puede que a mí me cayera bien.
    Aún así, creo que de momento no me lo apunto.
    Un beso ;)

    ResponderEliminar
  6. Pues esperaré al Capricho 24 porque con esos refunfuños no termino de convencerme. Eso sí, la temática es atractiva aunque me he perdido en el argumento (me acabo de levantar V_V)

    ResponderEliminar
  7. Menudo retorno has hecho, que ya empiezas quitandome dinero del bolsillo para llegar al nuevo libro ^^ El ser de música no llama mi atención, pero la narrativa, los secretos, los personajes y la trama en sí, sin olvidarnos de la cita que has puesto , suave y ponzoñosa a la vez, casi te obliga a leerlo :))
    Besos, sé bienvenida ^^

    ResponderEliminar
  8. Pues no había oído hablar de él. Me lo pensaré... Por cierto, te envié un mega comentario en tu buzón de sugerencias...le di a enviar y me dijo que hubo un error =.= Con lo grande que era el comentario xDDDD

    ResponderEliminar
  9. Hola Alba. Llevo desde hace un tiempo siendo una lectora fantasma de este blog, y creo que ya va siendo hora de que comentara. Me gustan tus críticas sinceras pero con respeto. Así que me verás más por aquí.

    Sobre el libro, me ha llamado la atención. Quizá me haga con él.

    Y has hecho muy bien de tomarte un descanso, a quien le guste el blog lo visitará y esparará lo que sea necesario hasta que vuelvas a coger fuerzas :)

    ResponderEliminar
  10. Pues no sé por qué, pero el argumento no me llama nada de nada, cosas mías. Pero la reseña me ha gustado, ¡ah, ya vuelves! :) Con ese peculiar estilo tuyo que ya echaba de menos. ♥

    ResponderEliminar
  11. No sé, ¿es una saga? Pues no me la apunto que ya tengo demasiadas sagas en mi vida.

    Besos

    ResponderEliminar
  12. No tenía ni idea de este libro, parece interesante (como casi todos) pero la falta de tiempo y los acumulados me echan para atrás. Igualmente, apuntado a mi lista :D

    ResponderEliminar