17 dic. 2007

PUCK, Lisbeth Werner: EL DESENLACE

Escritura:
Historia:
Personajes:
Ritmo:
Nivel de amor:


Si leísteis el primer post de la sesión sobre libros de nuestra infancia, no hará falta que os cuente quiénes son Puck, Navío, Karen, Alboroto, Cavador y los demás.

Veréis, como ocurrió al hablaros de la saga Crepúsculo, de Stephenie Meyer, de nuevo voy a retomar un tema ya publicado. Muchas de las películas y novelas de las que os hablamos en este blog merecerían párrafos y párrafos, pero si nos pusiéramos a ello, no acabaríamos nunca; sin embargo, en esta ocasión, y a petición de una bloguera, Puck será de nuevo la protagonista.


Puck es el alias de Bente Winter, una jovencita danesa que protagoniza las aventuras de la colección Puck, 29 novelitas "para chicas" bastante fáciles de leer, llenas de aventuras, buenos sentimientos, amigos inseparables, lugares maravillosos (todo estupendo-estupendo)...

Podríamos decir que la serie se divide en 2 partes, y titularlas "Egeborg"e "Instituto Clara Moeller", los dos internados en los que estudiará Bente hasta cumplir los diecinueve años.

Hablando de la segunda escuela...

El Instituto Clara Moeller es un colegio "para señoritas": como veis, se trata de una lectura un tanto anticuada, y la calidad de su escritura no es excelente... No obstante, a un niño estos tecnicismos le importan bien poco, pues lo único que quiere es disfrutar con lo que lee, y eso es lo que sentimos todos los que alguna vez leímos esta colección (aunque he de reconocer que hubo quienes no soportaban taaanta blancura ni felices sentimientos).

La serie comienza con una Puck muy chiquitita. A su padre, el ingeniero viudo Joergen Winter, lo destinan a Valparaíso (Chile), y dado que va a estar demasiado ocupado para cuidar y educar debidamente a su hija (en fin, las excusas que quiera), decide enviarla a un internado mixto: el Internado Egeborg, dirigido por el entrañable matrimonio Frank.

Los primeros días de Puck en su nuevo colegio no son demasiado felices: añora a su padre, de repente hay gente diferente por todas partes, comparte habitación con otras chicas... Poco a poco y después de algunos sustos y lagrimillas, nuestra protagonista comenzará a sentir Egeborg como su nuevo hogar. Además, el director y su esposa parecen los señores Claus (son como las padres que ningún niño tendrá nunca, maravillosos hasta decir ¡basta, por favor!), así que, ¿quién no iba a encontrarse como en su casa?

Siguiente pregunta: ¿cuándo pasa Bente a llamarse Puck? Cuando en uno de sus primeros arrebatos se escapa y se pierde en el bosque que rodea al internado. Desde entonces, sus avispados compañeros deciden apodarla como el travieso duende de Shakespeare.

Y es que casi todo el mundo en ese colegio tiene un apodo, es una tradición (con ceremonia de iniciación y todo): Alboroto (Hugo Carsten), Navío (Lise Sommer), Cavador (Henrik Smith), Uva Seca (Aagen Joergensen). Sí, sí, "Uva Seca" (el pobre chaval ya estaba traumatizado para toda su vida. ¿Os imagináis? "Uva Seca, sal a la pizarra", "A nombre de Uva Seca", "Encantado, mis amigos me llaman Uva Seca"... ¡Dioss!).


Los libros y las aventuras se suceden. Puck hace nuevas y buenas amistades, resuelve conflictos entre los alumnos, practica un sinfín de deportes (en los que es buenísima), baja los humos de varios estudiantes y profesores, se convierte en una especie de líder para sus compañeros, descifra enigmas, esclarece misterios, castiga a los malos que muy de vez en cuando aparecen por las páginas, etc., etc. (es súper lista, corre como el viento...).

Ah, y su maestra preferida, la señorita Ellen, se enamora del padre de nuestra amiga... Sólo que él es un poco corto para los asuntos del corazón, pero al final tiene una revelación y se casan... Enternecedor.


En Egeborg, la pandilla de Puck la componen los dos chicos más locos, maquinadores e inteligentes del internado, Alboroto y Cavador; y sus compañeras de cuarto (su habitación se llama El trébol de 4 hojas y en ella se hinchan de chocolate): la huraña Karen, que resulta ser una chica tímida y herida y bla-bla-bla, y a la que Puck ayuda a superar sus demonios (resultado: se convierten en mejores amigas); la estudiosa y siempre serena Inger (aporta un poco de relax al grupo de amigas); y Navío, cuyo padre, un capitán de barco, se pasa dos vidas viajando y apenas ve a su hija (aunque cuando la visita es una fiesta, y va todo Egeborg al barco, y... ¡Qué recuerdos ^0^!).

A Navío la reconoceréis por su frase preferida: 'formidablemente palpitante': esta chica es la más divertida y alocada de las amigas de Puck, quien también es astuta y divertida, aunque con ramalazos responsables, protectores y demás. Toda una heroína.


Son unos chiquillos, sí, pero parece ser que el peligro SIEMPRE persigue a las pandillas de los libros juveniles, y Puck y el resto no iban a ser menos. Situaciones bastante peligrosas y desconcertantes, secretos, confabulaciones, traiciones, travesuras, excursiones, agentes de la ley, personajes fuera de ella... Todos los ingredientes para encantar al público.


Al terminar sus estudios en Egeborg, con 16 ó 17 años, más o menos, Puck ingresa en el Instituto Clara Moeller.
La acompañan Karen y Navío, pero no Inger (creo que se fue a estudiar a otra parte... Tal vez los autores se aburrieron de ella, pero lo cierto es que me dio algo de lástima no volver a verla).

Como he dicho, el nuevo instituto es una escuela para señoritas, con sus estudios, normas y reglas correspondientes ("acuéstate a tal hora; te pongo mala nota si cometes las infracciones a, b, c y d; compórtate como una dama"... Lo típico de la época y que ahora nos da tanta risa).

En esta nueva etapa de la vida de Puck las cosas cambian, las relaciones dan un giro, hay amigas y amigos que se van y otros que aparecen... Sí, definitivamente, los cambios resultan bastante trágicos, tan de repente... Porque si algo define a estos libros es lo directos que son. Siempre van al grano, y si pueden contar algo con 2 palabras en lugar de 4, aunque 4 serían preferibles, eligen sólo 2...

En su nueva escuela de nuevo habrá malentendidos, errores, misterios y peligros, secuestros, amenazas, amigas en peligro y chicas-malas-con-traumas-que-en-realidad-son-buenas (ejemplos de este tipo de personaje los hay a puñados, empezando por Karen y Annelise y terminando por... Puf, ni sé); y nuevas amigas inseparables como Torbellino y Karina.

En unas vacaciones de verano (nos situamos en el número 26, Puck y Los Contrabandistas: la novela se desarrolla en el verano anterior al primer año en Clara Moeller), y con una Puck más crecidita trabajando como ayudante de fotógrafo, volverá a encontrarse con Alboroto (creo que es en este libro, y, si no, en otro: el caso es que se reencuentran y me emocioné, porque seguían siendo amigos); además, veremos también el cambio que se está dando en ella como mujer... Poco a poco, pasito a pasito.


Y aquí llega por fin, señoras y señores, el esperado final de las aventuras de Bente Winter. (AVISO: SI NO QUIERES SABER CÓMO ACABA, DEJA DE LEER). El último libro de la serie se titula ¡Puck, adiós, Puck! Como veis, bastante melodramático, aunque no es para menos, visto cómo se despiden las amigas del alma (AVISO: LEE EL POST ANTERIOR, ME NIEGO A REPETIR SEMEJANTE ULTRAJE)... En serio, lanzaría una reedición de este último libro con algunos cambios muy necesarios.


Como tantos otros números, esta vez la novela también contiene dos partes que no guardan más relación entre sí que la temporal. En la primera, una nueva alumna llega al colegio: una princesa africana a la que algunas idiotas racistas hacen la vida imposible en el Instituto. Pero Puck y el resto de la panda intervienen y aplastan a las malvadas.



AHORA SÍ: EL DESENLACE DE PUCK

La segunda parte de la novela comienza en el capítulo VI (de XI). Puck tiene dieciocho años y es su tercer y último curso en el Instituto Clara Moeller.

A estas alturas todas las chicas han empezado a pensar en su futuro: ¿qué harán al terminar sus estudios?, ¿adónde irán? Los Winter van a mudarse a la India por motivos de trabajo y Puck se unirá a ellos a final de curso, Karen irá a vivir con su madre en la costa, Navío irá a Inglaterra con una tía suya, Torbellino YA está comprometida con un médico...

Y es entonces, después de 28 largos libros, cuando a Bente Winter se le ocurre pensar en novios. Hasta ahora, el número de chicos que había conocido se reducía a sus compañeros del internado y los jóvenes que asistían a las fiestas que celebraban en el instituto (y a los que Puck no miraba dos veces). A Ellen, su estimada madrastra, esa idea ya se le había pasado por la cabeza, pero sabía que su hija, responsable y juiciosa como era, no tenía prisa. El día menos pensado encontraría al hombre adecuado.

Ese día llega en la página cinco del capítulo seis. El nombre del chico es Ole Bang: veinticuatro años, hijo del jefe del señor Winter, inteligente, encantador, responsable, trabajador, guapísimo, deportista, sonríe con sus ojos azulísimos (un chollo, vaya... Salvo por el nombre)... Y en dos semanas (alucinad: ¡¡en 2 semanas!!) se enamora locamente y pide la mano de...

El primer encuentro se produce en una cena familiar: los Winter y Ole como invitado, ya que va a trabajar en la India con el padre de Puck. Los dos jóvenes se caen en gracia y pronto comienzan a dar paseos en coche, van a la playa, Puck va a animarle a una competición de remo en la que grita su nombre como una descosida...

Por cierto, mientras este idilio va tomando forma, aparecen nuevos problemas en el instituto (amenazas, un robo, una carta mentirosa...), pero, como siempre, Puck los resolverá. Con la ayuda de Ole y la panda, por supuesto.

A nuestra protagonista, que jamás de los jamases se ha interesado por ningún chico, estar enamorada la inquieta, no sabe qué sentir ni cómo hacerlo. Lo pasa mal, llora un poco y recibe buenos consejos de Ellen. Consejos que no sigue, por cierto: está harta de sentirse mal, no sabe si él la quiere, no está segura de nada, etc., y en vez de esperar, se lanza...

La tarde después de la competición de remo, la amiga Bente explota. Ole sólo habla de resolver el misterio que tienen entre manos, y ella está desesperada porque antes lo ha saludado con un beso en la mejilla y él no se ha inmutado:


-Que te di un beso... Y creí que tú también podías haberme dado otro en la mejilla, pero sólo hablaste de la carta...
No logró decir nada más, porque Ole la besó... Y no en la mejilla. Puck se apretó contra él, como si temiese que se le fuera a escapar. Al final la soltó, acariciándole la mejilla húmeda.
-Vamos, cariño. Debemos regresar...
-Tengo el pañuelo en mi bolso-siguió hipando Puck.
-Toma el mío...
-Gracias.


Anuncian el compromiso a sus familias y Puck decide adelantar su viaje a la India. No le importa terminar el instituto, sólo quiere estar con Ole y bla-bla (esta decisión no me gustó un pelo).

El caso es que los días siguen, Puck anuncia a sus amigas que se marcha, todas se sienten tristes por tener que despedirse 6 meses antes de lo esperado... Y llega el día de la partida. A despedir a su amiga en el aeropuerto sólo han acudido Karen, Navío, Torbellino y Karina, por deseo expreso de Puck.

Están todas tristísimas: una parte de sus vidas se acaba. Karen y Navío no se han separado de su amiga desde que comenzaron Egeborg. Han compartido alegrías, penas, aventuras, emociones... Me duele decirlo, pero Puck no está ni la mitad de afectada que sus amigas... Una chica práctica, desde luego, pero aun así, la queremos.


Siete años maravillosos llenos (...) de un compañerismo inquebrantable.


Agitan sus brazos, con lágrimas que caen y caen, prometen escribirse, se sonríen:


Y echó a correr para alcanzar a su familia mientras gritaba:
-¡Cuando llegue a Nueva Delhi os escribiré!
-Nosotras también te escribiremos, Puck...
-¡Estupendo...! ¡Gracias!
Y Puck desapareció por una de las puertas. Durante un momento, las cuatro amigas se quedaron calladas. Luego, Torbellino dijo alegremente:
-Bueno, eso fue todo, chicas. Puck se ha marchado hacia un mundo nuevo y mejor. Dentro de un par de meses se habrá casado con ese guapetón de Ole. Salgamos a la terraza para despedirla cuando despegue el avión.
Navío lloraba desconsoladamente y Karen sintió un nudo en la garganta cuando, un poco más tarde, estaban junto a la barandilla. No era fácil despedirse de una muchacha que había sido tan buena amiga durante siete años.
En la pista de despegue empezó a rodar un gran avión (...). De pronto, despegó del cemento en un salto elegante hacia el cielo azul. Las cuatro muchachas (...) agitaron los brazos y sus pensamientos siguieron a su amiga:
¡Adiós, Puck! ¡Suerte! ¡Y gracias por todos estos años de buen compañerismo y amistad!

FIN



11 comentarios :

  1. ay q triste final! en serio, q me dejó nostálgica este post y eso que nunca he leído esa serie en mi vida! ahhhh! q increíble. q bien escribes. se me ha quedado el gusanillo de la curiosidad dentro. jaja. bien bien!

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  2. Mil graciasss por l cumplido ;)!!
    Aunque como s un tema repetido, haré otro post para sta smana. Admás, he utilizado casi todos los enlaces q puse en la entrada anterior porque, aparte de la info q doy yo, en la red no hay casi nada sobre Puck... Soy casi una pionera, yee-yee :P !

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  3. Holass!
    Os aviso, chicas: no m da tiempo a hacer otra entrada, así q dejo la dl lunes y ya (con algún otro link).
    Buenas noches!

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  4. Gracias Alba por tu post!!!
    Creo que recuerdo estos libros de memoria!
    Y además no sabía que otras también los recordaban con tanto cariño.
    Desde chica tengo en mente conocer Dinamarca (vivo en Argentina) a partir de los relatos de los paisajes descriptos en estos libros. Todavía no lo he logrado pero es una asignatura pendiente que algún día cumpliré.

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  5. Gracias Alba por tu post!!!
    Creo que recuerdo estos libros de memoria!
    Y además no sabía que otras también los recordaban con tanto cariño.
    Desde chica tengo en mente conocer Dinamarca (vivo en Argentina) a partir de los relatos de los paisajes descriptos en estos libros. Todavía no lo he logrado pero es una asignatura pendiente que algún día cumpliré.

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  6. Hola!! Acabo de estar haciendo limpieza por mi casa...y he tenido que tirar unos cuantos libros de Puck por culpa de las termitas!! Qué mal lo he pasado...me he puesto a buscar por internet, y sólo he encontrado 2 de ellos en formato digital...la verdad es que me gustaría tenerlos todos, porque me encantan... seguiré buscando, y procuraré digitalizar los que me quedan... saludos!!! :)

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  7. Tengo que felicitarte! no te conozco pero he topado con tu blog sin querer y he leído este post sobre Puck que me ha entusiasmado! Me he reído muchísimo leyéndolo y recordando que pensé las mismas cosas cuando leí los libros de nuestra querida Bente Winther!
    Gracias por compartirlo!

    Un abrazo!

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  8. Yo acabé la colección con libros de segunda mano y.....sí, yo también iré a Dinamarca

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  9. A mí me faltan unos pocos libros para acabar la colección...a ver si los encuentro por internet a buen precio. ¡Qué recuerdos más bonitos tengo de los libros de "Puck" y de "los Hollister" también!

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  10. Yo la tengo entera, y todos de la misma edición, menos el último, que no lo encontraba, y al final lo encontré de una edición más antigua. La hice a principios de los 80, tendría unos 13 ó 14 años. Me gustaba un montón, pero el último libro me decepcionó un poco. Eran todos muy emocionantes, y de repente, en unas cuantas páginas, se acabó la historia. Años y años de aventuras y diversión, y en unas pocas páginas, conoce a un chico, se casa y se acaba la historia. Es un 'estoy cansada de escribir esto, no sé cómo acabar'.

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  11. Esta serie me parecia muy monaa y divertida, cuando era chica queria ser como Puck y que me pasara lo q le pasa a ella jaja. Navio era la mejor, y tambien Annelise. No me acuerdo mucho de que pasaba xD pero si recuerdo q eran muy entretenidos.

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